T&L Informe Final PLANDETUR 2020
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Tal como se observa en el gráfico anterior, la propuesta de turismo sostenible articula las tres
dimensiones de la sostenibilidad: sociedad, ambiente y economía con elementos claramente
identificados que aportan al desarrollo humano, para lo cual la Organización Mundial del Turismo ha
llegado a determinar indicadores concretos. Para el caso del Ecuador, la riqueza cultural se expresa
en riqueza pluricultural y multiétnica, adicionando un factor clave del bien vivir. Para el propósito de
este documento se toman en cuenta las dimensiones de sostenibilidad social y ambiental.
1. Elementos de sostenibilidad social
Los elementos de sostenibilidad social han sido incorporados a partir del diagnóstico regional y en la
propuesta estratégica y programática. Estos elementos a ser considerados durante la aplicación del
PLANDETUR 2020, son:
Equidad social: Procurar una distribución amplia y justa de los beneficios económicos y sociales
provenientes del turismo entre la comunidad receptora, incluida la mejora de oportunidades, ingresos
y servicios para los pobres. Este elemento se refleja en los objetivos estratégicos y se viabiliza a
través del fortalecimiento de las cadenas de valor, el emprendimiento de la pequeña y mediana
empresa, y las acciones específicas de desarrollo del turismo comunitario. Es fundamental que el
turismo se vincule a otros sectores para fomentar el empleo y los emprendimientos productivos e
inducir el consumo de la producción local de bienes y servicios.
Satisfacción del visitante y el residente: proporcionar una experiencia segura, satisfactoria y
completa a los visitantes con igualdad de oportunidades para todos, sin discriminación de sexo, raza,
discapacidad u otras formas de discriminación. El esquema de “Turismo para Todos”, el fomento de la
calidad y sostenibilidad mejoran las oportunidades de satisfacción del visitante. Por otra parte, el
turismo debe garantizar también la satisfacción del residente frente a la actividad turística, y las
dinámicas propias de interrelación social que ésta genera; asegurando una experiencia social segura,
satisfactoria y enriquecedora también para la sociedad anfitriona.
Control local: Implicar y habilitar a las comunidades locales en la planificación y en la toma de
decisiones sobre la gestión y el desarrollo futuro del turismo en su entorno, consultando a las otras
partes interesadas. El proceso de diseño del PLANDETUR 2020 ha sido ampliamente participativo
con el involucramiento de los actores locales.
Riqueza cultural: Respetar y mejorar el patrimonio histórico, la cultura auténtica, las tradiciones y
peculiaridades de las comunidades anfitrionas. Estos elementos se consideran en el programa de
turismo comunitario, así como en el desarrollo de la línea de producto de turismo cultural y el proyecto
de Recuperación, revalorización y desarrollo del patrimonio pluricultural, histórico e intangible desde
el turismo sostenible.
Integridad física: Mantener y mejorar la calidad de los entornos, tanto urbanos como rurales, y evitar
la degradación física y visual del medio ambiente. Este elemento está considerado en el desarrollo de
destinos, y en el proyecto de paisajes armónicos que evitan la degradación física y visual del entorno
causada por el desarrollo turístico.
Bienestar de la comunidad: Mantener y fortalecer la calidad de vida en las comunidades locales,
incluidas las estructuras sociales y los accesos a recursos, servicios y sistemas de subsistencia,
evitando cualquier forma de degradación o explotación social o medioambiental. Este elemento se
atiende a través de los programas de desarrollo de destinos, infraestructura turística, turismo de
naturaleza y comunitario, así como en el desarrollo y fortalecimiento del turismo comunitario y
patrimonio cultural para el turismo del Ecuador.
Si bien estos elementos han sido considerados durante la realización del diseño del PLANDETUR
2020, cada uno de ellos deberá evaluarse antes de la aplicación de cada proyecto especificado en las
bases estratégicas del Plan. Esta evaluación determinará la factibilidad sociocultural de los
proyectos, y permitirá asegurar su sostenibilidad social en el tiempo. En resumen, la evaluación
debería analizar como mínimo, lo siguiente: